RESUMEN DEL PROYECTO

La Península Ibérica es un territorio con un importante patrimonio arquitectónico monumental y vernáculo construido con tierra. La extensión del territorio y su heterogeneidad geográfica y climática, la variedad de los materiales disponibles y la diversidad cultural constituyen los factores principales que han generado la gran riqueza de su arquitectura, de los conjuntos urbanos y rurales y de las técnicas de construcción que a lo largo de la historia han empleado la tierra como material principal (tapia, adobe, entramado, pared de mano y sus variantes). Sin embargo, aunque represente una parte fundamental de la cultura del país, este patrimonio ha sufrido a lo largo del último siglo un importante abandono debido a los cambios de los hábitos de vida, la despoblación de las áreas rurales, la falta de reconocimiento social, etc. Al mismo tiempo, las técnicas constructivas ligadas a estos entornos culturales han ido desapareciendo y se han ido sustituyendo progresivamente por nuevas técnicas estandarizadas aparentemente más duraderas y más avanzadas. En este contexto, la restauración de los edificios existentes en tierra, a menudo, se ha llevado a cabo con técnicas y materiales ajenos generando no solo una merma cultural y constructiva, sino también fenómenos de incompatibilidad material, constructiva y estructural. Actualmente existe todavía un patrimonio muy extenso, rico y valioso pero que ha sufrido y está sufriendo abandono y falta de mantenimiento, así como intervenciones impropias que, además de la pérdida cultural que suponen, causan una merma de las capacidades de resistencia y durabilidad de la arquitectura.

El proyecto RISK-Terra pretende abarcar de una forma científica el estudio de las amenazas naturales (inundaciones, deslizamientos, terremotos, vientos, incremento de temperaturas, etc.), sociales (abandono, descrédito social, presión demográfica, desarrollo turístico, etc.), y antrópicas (descuidos y negligencias, falta de protección y mantenimiento, etc.), además de los mecanismos de deterioro (erosión, pérdida de materiales y partes, derrumbe, etc.) y las dinámicas de transformación (sustitución, empleo de técnicas y materiales incompatibles, etc.), a los que está sometida la arquitectura de tierra en este momento en la Península Ibérica.

El objetivo del proyecto radica en poder establecer estrategias de conservación, intervención y rehabilitación que permitan prevenir y mitigar los posibles daños a través de acciones compatibles y/o dirigidas al incremento de la resiliencia. La investigación se desarrollará en tres escalas progresivas de aproximación: la escala territorial de la península, la escala intermedia de comarcas, asentamientos y conjuntos, y la escala de detalle de la arquitectura y el elemento constructivo. Se estudiarán los riesgos naturales, sociales y antrópicos en base a las amenazas, su frecuencia e intensidad y la vulnerabilidad (susceptibilidad y resiliencia) de la arquitectura de tierra en las tres escalas. El proyecto pretende finalmente proporcionar unas líneas guía ajustadas a los riesgos de la arquitectura de tierra en la Península Ibérica que puedan ayudar a planificar y priorizar actuaciones que permitan mitigar los efectos con medidas predictivas, preventivas y correctoras. Se pretende además garantizar la transferencia real de los resultados del proyecto a los técnicos y a la sociedad en general a través de acciones de formación, publicación y difusión.

Construcción en Santana de la Peña, Palencia (España). Foto de Camilla Mileto y Fernando Vegas.